Tiempo de esperar
- 8 ago 2016
- 1 min de lectura
El arte es un medio para expresar ideas, sentimientos, presagios, momentos, recuerdos y anhelos; todos lo sabemos. Lo que diferencia al arte de otros medios de expresión, es la técnica y unicidad con que se manifiestan esas emociones.

Así, el dominio de una técnica artística, y en este caso, pictórica, aporta dramatismo a esas ideas que se manifiestan con fuerza y magnetismo. En el caso de esta obra, "Tiempo de esperar", Mercedes Arellano, su autora, hace uso de los contrastes y colores complementarios para lograr una intensidad única y una claridad poderosa en su mensaje. El amarillo nos indica que el tiempo es oro y, el azul, la paz y la tranquilidad que el tiempo aprovechado creará en el alma.
El tiempo es implacable y veloz. Nos mira, nos alcanza y, a veces, nos detiene. Es un reto no dejarnos vencer y vivir, aprovechando cada instante; y a eso invita "Tiempo de esperar", como una llamada de atención.
Pareciera que, actualmente, el tiempo lo tenemos presente y que siempre pensamos en él, ya que la prisa, el vivir corriendo, nuestros horarios y limitadas agendas no dejan que lo ignoremos; sin embargo, Tiempo de esperar nos invita no a pensar el tiempo, si no a disfrutarlo. El reloj de arena manifiesta, grano a grano, cada instante que va pasando y nos incita a observar cómo pasan las situaciones, las experiencias, las ideas y los momentos, de tal manera que podamos no sólo vivir realmente el hoy, si no saborear cada instante que tenemos la fortuna de vivir, de pensar y de sentir.








































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